Definición del servicio de transporte terrestre

 

Se denomina servicio de transporte terrestre al conjunto de medidas policiacas aplicadas en un área de despliegue policial de manera sistémica (engranada y constante), destinadas a garantizar el libre tránsito, la seguridad vial y la atención de los factores que intervienen en el tránsito terrestre (humanos, materiales, medio ambientales).

El servicio de transporte terrestre es predominantemente preventivo, orientado a evitar, por medio de planes, la ocurrencia de accidentes o hechos de tránsito, congestión vehicular y hechos delictivos, así como a promover una nueva cultura de seguridad vial entre los ciudadanos y ciudadanas, de respeto a las normas establecidas que rigen la materia. Debe tenerse presente siempre que el objetivo supremo de este servicio es el de resguardar la integridad de las personas.

Este servicio se orienta fundamentalmente a garantizar el adecuado uso y fluidez de las vías de transporte terrestre, a adelantar las acciones de investigación técnica requeridas en caso de accidentes de vehículos (con daños materiales, lesionados o muertos) y a fomentar el respeto de las leyes de tránsito a través de la educación y la sanción oportuna.

Objetivos y funciones del servicio de transporte terrestre

Los objetivos fundamentales del servicio de vigilancia y transporte terrestre se resumen en los siguientes:

  • Garantizar y preservar el orden público, la educación, prevención y seguridad vial y actuar frente a hechos delictivos.
  • Mantener un adecuado clima de seguridad vial y protección a las personas y sus bienes con la finalidad de garantizar la paz social.
  • Desarrollar y consolidar relaciones armónicas y estrechas con la ciudadanía, con el fin de estimular su participación consciente en la prevención de

la actividad delictiva para así incrementar su cooperación y reconocimiento al desempeño policial.

Para cumplir con los objetivos antes señalados, el servicio de vigilancia y transporte terrestre debe cumplir con las siguientes funciones:

  • Velar por la adecuada señalización y condiciones de seguridad de las vías de circulación.
  • Canalizar y dirigir el tránsito.
  • Velar porque las vías de circulación se encuentren libres de obstáculos.
  • Impedir la circulación de vehículos que no cumplan con los requisitos previstos en la ley.
  • Asegurar y conservar las pruebas necesarias para la aplicación de la Ley de Transporte Terrestre relacionadas con las faltas y delitos en accidentes o hechos de tránsito.
  • Practicar citaciones.
  • Intervenir en las labores de dirección y control del tránsito y levantamiento de accidentes o hechos viales.
  • Realizar las operaciones, investigaciones y procesamiento de informaciones, expedientes.
  • Las demás que le confiera el ordenamiento jurídico vigente.

Principios fundamentales en el servicio de transporte terrestre

El servicio de transporte terrestre en los cuerpos de policía nacional, estadal y municipal, así como los otros servicios operados por los cuerpos policiales, debe basarse en los principios establecidos en la Ley Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana. Estos principios son:

 

  1. Principio de celeridad: respuesta oportuna, necesaria e inmediata.
  2. Principio de información: conocimiento oportuno y eficiente de los fenómenos que amenacen el orden social y la paz ciudadana. Rendición de cuentas de manera oportuna, veraz e imparcial a los ciudadanos, ciudadanas, comunidades, consejos comunales y organizaciones sociales. Intercambio de información con los demás órganos de seguridad.
  3. Principio de eficiencia y eficacia: uso racional del talento humano y de los recursos materiales y financieros.
  4. Principio de coordinación: desarrollar actividades colaborando y cooperando entre sí y con los demás órganos de seguridad ciudadana.
  5. Principio de garantía de los derechos humanos: actuación con estricto apego y respeto a los derechos humanos.
  6. Principio de universalidad e igualdad: prestar el servicio sin distinción o discriminación alguna.
  7. Principio de imparcialidad: absoluta imparcialidad y objetividad.
  8. Principio de actuación proporcional: utilización de los medios y uso progresivo y diferenciado de la fuerza.
  9. Principio de la participación ciudadana: atender las recomendaciones de las comunidades, los consejos comunales y organizaciones sociales.
  10. Territorialidad: se atenderán aéreas predeterminadas, denominadas sectores de patrullaje, concebidas a partir de la caracterización general de cada territorio y la necesidad y factibilidad de influencia de cada tipo de servicio (a pie, motos, autos). Durante el cumplimiento del horario de trabajo cada grupo de funcionarios responderá por el orden y la tranquilidad del área asignada.
  11. Prioridad: existirán tareas jerarquizadas por orden de importancia, en correspondencia con la complejidad de la situación delictiva, la magnitud del evento a proteger, la capacidad de respuesta y la oportunidad que se requiere en las direcciones más vulnerables.
  12. Escalonamiento: tiene su fundamento en la idea de realización del servicio de vigilancia y patrullaje, y se relaciona con la forma de introducción progresiva de las acciones y los medios en el enfrentamiento, y el empleo de las posibilidades tácticas y técnicas. Para ello se tiene en cuenta, principalmente, áreas y horarios de ocurrencia, modo de actuar de la delincuencia, causas y condiciones propicias, y preparación de los grupos respecto a la situación operativa imperante. A partir de lo descrito se decide el carácter de las acciones, las misiones particulares de los integrantes y las necesidades de preparación para participar en el cumplimiento de las misiones.
  13. Flexibilidad: es la capacidad que debe tener el sistema diseñado para posibilitar, sin originar graves consecuencias, la maniobra con los grupos y medios ante los cambios de la situación delictiva u otras incidencias que se presenten, brindando una respuesta eficiente.

La función de transporte terrestre como propia

del servicio de policía: base legal

En la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela del año 2000 se establecen una serie de disposiciones relacionadas con la materia de vigilancia y transporte terrestre que direccionan la ejecución de esta función y que obligan a su integración al servicio de policía. Los artículos que hacen mención sobre esta materia son los siguientes:

Artículo Contenido
50 Derecho al libre tránsito
55 Derecho a la protección del Estado por parte de los órganos de seguridad regulados por la ley
136 Distribución del Poder Público
156, numeral 6 La Policía Nacional como competencia del Poder Público Nacional
164, numeral 2

 

Competencia exclusiva de los estados
178, numeral 6

 

Competencia exclusiva de los municipios
332 El Cuerpo Uniformado de Policía Nacional como Órgano de Seguridad Ciudadana
Disposición transitoria 4ta. Nral.9 Integración del Cuerpo Técnico de Vigilancia y de Tránsito Terrestre al Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana

 

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial de la República Bolivariana

de Venezuela Extraordinaria Nº 5453 de fecha 24 de marzo de 2000.

Dando seguimiento a estas disposiciones, en el año 2008, con la promulgación de la Ley Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional, y su posterior reedición en el año 2009, se establece que todo lo relacionado con la materia de vigilancia y tránsito terrestre constituye una de las atribuciones comunes de los cuerpos de policía en todos sus ámbitos político-territoriales. Se señala específicamente en el artículo 4, numeral 4, que dentro de los fines del servicio de policía se encuentra el “controlar y vigilar las vías de circulación y tránsito” (LOSPCPNB, 2009).

Posteriormente, en el artículo 34 de esta ley, a propósito de las atribuciones comunes de los cuerpos de policía se establece que los cuerpos de policía deben “controlar, vigilar y resguardar las vías públicas nacionales, urbanas y extraurbanas y el tránsito terrestre previniendo la comisión de delitos, participando en la investigación penal y aplicando el régimen de sanciones administrativas previsto en la ley” (LOSPCPNB, 2009).

También en la Ley del Estatuto de la Función Policial se legisla sobre este aspecto y se señala como inherente a la función policial (en el artículo 4, numeral4):“Controlar y vigilar las vías de circulación, canales, ríos, lagos, mar territorial, puertos y aeropuertos, así como también el tránsito de peatones, tracción de sangre, vehículos, naves y aeronaves de cualquier naturaleza” (LEFPol, 2009).

Como consecuencia de lo anterior, los diferentes institutos y policías de tránsito del país son llamados a integrarse a los cuerpos de policía como un servicio más de estas instituciones. Dando cumplimiento a estas disposiciones, en Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 5.982 de fecha 25 de junio del año 2010 se publica el decreto que oficializa la integración del Cuerpo Técnico de Vigilancia de Transporte Terrestre al Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana. Adicionalmente, en el caso de los cuerpos de policía estadales y municipales, a propósito del proceso de homologación de rangos policiales, fueron integradas a los cuerpos policiales todas las instituciones de tránsito que operaban de forma autónoma.

Hoy día, dentro del nuevo modelo policial se apuesta a que los cuerpos de policía incorporen dentro de sus funciones el servicio de transporte terrestre y que para ello cuenten con una estructura organizativa adecuada y un conjunto de funcionarios y funcionarias policiales integrales que puedan actuar indistintamente en labores asociadas a la seguridad ciudadana y al tránsito terrestre. Es decir, funcionarios y funcionarias policiales con la formación adecuada para actuar en procedimientos asociados con la seguridad de bienes y personas, y de las vías de circulación y tránsito.